A lo largo de su trayectoria desarrolló un tono de voz grave, seductor y capaz de adaptarse con facilidad a los requerimientos de cada ocasión, generando mensajes atractivos que atrapan al oyente. Trabajar continuamente para América Latina le dió la experiencia necesaria para adaptarse a diferentes acentos y finalmente especializarse en el neutro.

Jaime Alfredo Núñez